Menú

ÍCARO ☽

Unos cimientos tan falsamente sólidos, como las alas de Ícaro.

Un cuento listo para expresar la oscuridad de ciertas emociones. Resquicios de experiencias que debemos soltar poco a poco, conforme nos van llegando, en el momento adecuado. Se presenta sin miedo, valiente en reconocer lo que no hizo tanto bien al alma y que una misma permitió y guardó. Ante todo, sinceridad y aceptación de que no todo fue y es bonito, pero enfrentándote a ello, se va desintegrando entre tus dedos y se esfuma con el viento.

Déjalo ir, déjalo marchar…

– Mandando el amor, que me viene de vuelta –

 

luna nueva, abril 2020

Baila picaflor, en este mundo que has creado tú. 

El mundo entero, tu proyección. 

Lo que haces contigo mismo, te hace entenderte mejor. 

La soledad deseada o inducida, la elegiste tú. 

En ese espejo constante, tu bailas con la inconstancia hasta que la identificas y decides posarte en tu flor. 

No hay más amor eterno, que el propio. Identificarte en cómo te hablas a ti mismo, cómo la vida se expresa en ti y cómo se expresa en los demás…, en este mundo de expectativas desorbitadas, exigencias, deseos…, más vale observar, sonreir y callar. 

A todos une la música, cuando el alma grita un sentimiento. Y mencionando de puntillas palabras tan amplias como el alma o el espíritu, cuando lo que queremos decir es que hay quienes se hallan a uno mismo en un sentimiento interno de querer ir más allá y recordar que no solo existe el ansia por los placeres mundanos. La paz interior requiere otra frecuencia y uno recorre sus ciclos sosteniendo cualquier emoción, cada una con su mensaje. ¿Qué se puede hacer? Sino escucharse, atenderse y aprender.  La espiritualidad como una senda de automejora, no hay que ir mucho más allá. Hay que hablar de lo que se conoce y lo que uno cree, ponerlo en práctica. Si no…, de nada valen las palabras. 

La vida está en ti, expresándose. 

Buscamos sensaciones cuando tenemos helado el cuerpo, cuando perdemos la órbita. Pero nada se separó nunca, no hay que unir nada dentro. Hay que ponerle luz y atenderlo. El miedo…, aquí al lado siempre acompañando. Pero más miedo da no vivir lo que temes, más miedo da rechazar el miedo. El rechazo a las emociones menos aceptadas por esta sociedad pegada a lo brillante y a la sonrisa impostada, no sirve de nada…, cada emoción tiene su color. Y al enfrentarlas, aceptando que son tuyas, las haces pequeñas y tú…, mucho más grande. 

Baila picaflor, en este mundo que has creado tú.

El mundo entero, tu proyección. 

Lo que haces contigo mismo, te hace entenderte mejor. 

_

Día a día…, vuelvo a posarme en mi flor, y encuentro las constantes que me guían. 

La respiración, la observación, la no violencia conmigo misma, el cultivo de lo que recogeré y mientras tanto…., veo crecer.

Que la vida se exprese… Y yo esté atenta.

CIERRE DE CICLO

Liberación

”Al corazón, le ponemos palabras”.
AUDIO – Poema recitado →   BSO: Baiuca 

.

La música nunca es interrumpida,
eres tú y el correr de la sangre
por tu cuerpo.
Eres tú
y tu propio sonido.

Siento el repique del bombo
en mi cuerpo,
-últimamente no dejo de soñar-
y por fin con los ojos abiertos.
Son etapas,
y debiéramos reconocer
que muchas veces caminamos
ciegos.

Que quizá te empiezas a conocer
con el otro
cuando se pierde el compromiso
al vínculo pseudoeterno.
Y sale todo
lo que estaba dentro
pero no era el momento.

En su regazo amoroso,
más tierna que la ternura,
soñaba sueño quimérico.
-Era la redundancia
que no sabía cómo interrumpirla-.

Quedan tranquilas mis palabras
porque he sido fiel
a mí misma:

-Es la constante que me guía,
la luna reflejada en mis medias
y en el deseo de caricias
que me las quiten
por las noches,
acariciándonos en sábanas nuevas.

Dejar esta ingrata vida,
al blando son de sus rezos
-te toca vivir tu propio reflejo-.

Mas, la dulce madre mía,
sintió el corazón enfermo.
Que de ternura y dolores,
¡ay! Derritiose en su pecho.

Creíame en lo bueno
sin saber que está por venir lo mejor.
Vuelvo a repetir
Quedan tranquilas mis palabras
porque he sido fiel a mí misma – .

IMG_20191206_000140_451 IMG_20191206_000152_111

←↑→

%

Guitarra: Leon Olivetti

Naciste siendo mar y montaña, aire puro y fresco de cumbre.

Creciste como semilla de romero y te mantuviste fresco sobre la estepa árida del sur.

Aprendiste de los árboles cómo alzarte para ser hermano del Sol.

Cantabas a la Luna, sin saber que la Luna era yo.

Desempolvaste tu aroma hasta llegar a alcanzarme y embriagarme de presencia en tu plenitud.

Fuiste ungüento en mis heridas y calor en mi vientre, analgésico para mis derramamientos de sangre.

Quisiste buscar otros lugares.

Marcharte como migran las aves en busca de otro verano, lejos de este.

Jamás te gustó el invierno pero yo habité uno de ellos contigo. Entre madera de pino y fuego.

Ahora me da por recordarte así, orgánico.

Pero cuando volviste no trajiste la hermosura de otro espacio, ni siquiera flores para mi.

Volviste con las manos vacías y la mente ocupada.

Te rodeaban vientos y oleajes.

Y yo permanecí en silencio tratando de ser tu calma.

Pero mi calma no te bastó.

Te perdiste sin dejar estela de luz a pesar de que caminabas sobre las estrellas.

Siempre que te miro ahora veo a un ser inerte, de plástico.

Pero una parte de mi lucha contra eso, lucha por mantenerte vivo como antes.

Una parte de mi te recuerda porque no acepto tal realidad.

Porque solo puedo amar lo que eras u odiar en lo que te has convertido.

Dime cómo alcanzar ese equilibrio.

 

IMG-20190113-WA0021

LEÓN

La agitación ante la contradicción,
es el precio de vivir.

Traigo el discurso como el golpe
en el pecho tras el tiempo divino.
Juego con los factores externos
que influyen en mi éxito.
Y me trago, de un golpe,
el bálsamo del salmo
que tú me sentenciaste.
Tu composición poética
de alabanza,
es difícil no extrañarla.

Soñando un futuro mejor
en unos cuantos versos
y hago que el universo
llore por mí.

Mi inicial te persigue,
todos te hablan
y acaban mencionándome
a mí.
Y continuas admirando
lo que era.
Quizá los cientos de rituales
que llevé a cabo,
no funcionaron
y aún estás aquí.

En noches así te llamaría,
nervioso me contestarías
y haríamos té
para conversar el tiempo
necesario hasta el ocaso.

Abrocha tu cintura, te pido.
Agarra tus manos al asiento
y clava tu mirada
en lo que traigo para ti.

No hay más llamas en nuestra selva,
eres un reflejo del león de mi cuerpo;
eres uno más, eres uno de los nuestros.
No pudimos amarnos más, compañero.
Estamos condenados a no separarnos.
A pesar del tiempo,
a pesar de no vernos.

Me juntabas y me separabas
y yo ponía luz a tus cicatrices
para verte sufrir.

Tu llanto en mí
era el motivo para seguir.
Dime si no era así…

Eres el artista que se reflejó en mí,
y me abriste, entera;
como nadie más me pudo abrir.

Soy,
lo que decidí, contigo, que creciera.
Y tu herencia vivo hoy,
y la amo, te prometo que sí.

20150929_215840

 

La revolución de las lágrimas

Letra:  Indomotamorfosis -Que se nieguen a parir

Yo lloro porque confío en que mutar nunca termina,
es por eso que suelto lo viejo
para ver con ojos limpios la siguiente tirolina
a la que agarrarme y seguir construyendo mundo.

~

El embriague de unas bragas mojadas
y disculpen el lenguaje.
Suena el violín y las campanas
de una savia con mucha gracia.
La doble moral, el doble discurso
lo repelen mis aguas.

Mas, aún sabiéndome polvo en el viento,
lo enfrento.
Enfrento la realidad de mi tiempo
y no tengo más remedio.

Duele, duele la conciencia
y el , cada día, ascender y descender
del inferno al imperio.

Bajémonos de nuestras tribunas
de mala junta
y preguntémonos hasta cuándo
seguir fingiendo la felicidad
de una literatura leída, no comprendida.

Productos y consecuencia de un origen difuso,
causas de realidades que avanzan más rápido
que nuestro entendimiento.
Y en ese tormentoso remolino de vientos,
des-virtuosamente modernos,
nuestro baile es dolor
y no victoria.

Pending

El concepto es sencillo, silencio.

BSO: Kutxi Romero

I.

El concepto es sencillo, el perder el miedo y no sentir culpa.

La llama se enciende en el entrecejo

enchufando el incienso que hierve por dentro.

II.

El concepto es sencillo, de aquí no querría salir.

Pero todo esto tiene que ver con el aire

y  con las veinticuatro horas de la rotación de la tierra.

Siendo días solares, en ciclos que no finales,

una siembra para recoger eternamente.

III.

El concepto es sencillo, silencio.

Una aprende que ‘lo bueno, debe durar’.

Pero la vida le ofrece

Toda y cada una de las lecciones

para que con sangre se ilumine

en que todo cambia

y se va.

Y sí, sigue siendo bueno.

IV.

Pedimos a gritos

Tantos comienzos como finales sean posibles

para nunca tener que recordar los primeros,

ni cada uno de ellos,

porque no habrían motivos para hacerlo.

Porque todo suma y contribuye

pero no permanece.

V.

Pero mi amor, yo te prometo, me prometo, a mí, la voz que brota de mi interior,

que nunca me abandonaré.

Y sí, sigue siendo bonito.

VI.

El concepto es sencillo, silencio.

INFINITIVO

Aprovechar para incendiar de incienso la mente
y bajar al rió debajo del río
donde habitan las verdades
de lo salvaje.

Ocupar las garras de la melancolía
bailar por lo nuevo
despedir con cantos lo que debe morir
y lo mejor es saberlo.

Presentir la floritura hermosa
que se abre a un placer
desconcierta la puerta terca
que abrís y cerrás con ese acento porteño.

Empequeñecer las sonrisas
cuando de una, de un momento a otro,
de éxtasis podés explotar.
Es la única salida
para pasar desapercibida
entre tanta tristeza por obligación
mi coraza no entiente otro canto
que no sea la risa.
Y quizá aciertan cuando me acusan
de andar distraída.
O quizá no.

Fecundar un instante
como el musgo en las rocas
de mis tierras originarias.
Ser el follaje de unos suspiros
que amas,
calmar cuellos que sudan
por haberte recorrido
y notar los sexos calientes
recobrando el aire
tras ardua batalla.

Alargar los viajes
es el deseo, un acto sistemático
de quienes creen que siempre falta tiempo.
Es tarea imposible e innecesaria
para quien sabe que toda decisión
forma parte del mismo viaje.

Resonar tambores y flautas
que allá vamos
al mover las piernas, los brazos y el vientre
cuando, cada día, hacemos camino.

IMG_20170803_125917

HILO SENSITIVO

En un descuido
reposo mis intenciones
en la almohada;
y me levanto al escuchar tu voz
como cada lunes de luna.

Es sutil el amago
y fría como la roca
la cruda realidad.

Dejadme rodar abajo, fácilmente…
Dejadme soltar cabos, suavemente…
Dejadme recordar cuando perdí un nombre, emocionalmente…
Volver a recordar, volverme loca y desgarrar lo que sostengo,
con actitud solemne.
Dejadme volver una y otra vez al punto
en que pasa mi historia
y crea soñar.
Dejadme reposar en la almohada mis intenciones, para no levantarme.
Dejadme rodar abajo, fácil…
Dejad esos ojos rojos, mutilados en vuestros odiosos rincones,
antes de venir a visitarme.
Dejadme peinar mi pelo en el encuentro
de la luna con el espejo.
Dejadme mediar ciclos, adentrarme en otras dimensiones,
y así poder encontrarte en todas tus vidas.
Por favor, dejadme rodar abajo, fácilmente…

En un intento por drenar mi sangre,
invierto mi cuerpo
así como la tierra y el cielo.
Ahora mis pies son cenizas en las nubes
y mis rizos las raíces
que nutren mi existencia.

Pero,
aún en el alcance del equilibrio
de las fuerzas que entran en conflicto,
abrazo el susurro del llanto
que desgarra en el vacío.
Y siento morir de vida
y vivir de muerte
en cada respiro.

Por eso dejadme,
dejadme oírle cantar sus desganos y magias.
Dejadme pintar semillas
con estas manos que me amarras.
Dejadme acompañar con palabras el corazón de la tierra.
Que mi madre me llama.
Dejadme rodar abajo de una vez.
Rodar abajo, fácilmente…

20170226_140737

MILITANTES DE LA VIDA

Lineasentrelineas&G90 (Aras&Uve) – Militantes de la Vida
LaCova Produccions (2017)

Letra:

Nací persona
en el mundo de lo absurdo,
en que decidieron hacerme mujer.

Nací con nervio y ganas
hasta conseguir calmar mi alma.
Pero no me basta, esto no me basta.
¡Que no me basta!

Nací con alas en la mente, ¡úsalas!
me dijo un chico sin voz y echó a volar,
el corazón, cogió la senda, camino abrió
sin mochila ni equipaje sembró su interior

Se enamoró del vaivén de las estrellas,
y del correr de las nubes y la brisa.
Sembró una semilla en cada casa,
sembró una sonrisa en cada cara.

No me basta con caminar de puntillas
por la vida,
como quieren que lo haga:
con la cabecita bien agachada
para no saber nunca
qué es lo que realmente pasa.
Pero es que, a quienes nacen con voz y caminar discordante…,
no tienen acompañante.

Nací libre, humano, rebelde
nací desnudo y arropado por el hombre,
y lo acordes saciaron mi hambre
y la sed y era calmada por el baile.

Me encadenaron y ya no pude bailar,
y me sellaron el estómago con ansiedad.
Pero la música no se pudo parar,
y cantó, militante, la vida: ¡libertad!

Y ahora dime, por favor, dime
si de verdad deseas
que tu vida esté hecha antes de nacer.
Perder la esencia de tu ser
en una mísera casilla.
Pues persona es lo que yo quiero ser
antes que cualquier otra categoría.

Defiendo la vida
como a cada una de mis manías.
Defiendo la posibilidad de otros mundos
porque no concibo lo imposible.
Y es que me basta con salir a caminar
y miraros a los ojos,
para saberos guardianes,
guardianes de almas
con una potencia inmensurable,
y unas piernecitas
que las conducen a cada rincón del mundo
que las necesita,
en cada momento…
Porque al final,
acabamos llegando
donde nos esperan.

No estoy en ningún bando,
tan solo en el de la vida.
Quítate ese velo fúnebre de los ojos
y enséñame tu alegría.

Tan solo he salido a caminar
para ver cómo se encuentra hoy el viento.
Y ha sido tu luz, tu voz inconformista,
la que me ha cargado
de energía.
Que no deje de susurrarme
ese piano de fondo…
Porque esta es la danza
de mi vida.

Nací danzando y amando a la vida,
nací “cariño, quiérete sin prisas”
nací luchando sin rezos ni misas,
nací entre flores y amores con espinas.

Dame ritmo, siéntelo, fuego y viento
el tempo, lo marca la alegría no el lamento,
y basta de nostalgia y sufrimiento,
dame lucha, compromiso, dame aliento.

Mueve tu cuerpo, ¡desempólvate!
y arráncate de la garganta ese silencio.
Vuelve a contarme ese cuento que soñé
donde vencimos al delirio de este infierno.

Olvida el tiempo, vuelve a tener fe
en las raíces que florecen en tu vientre.
Vuelve a cantarme la nana de Miguel,
sonríe, vida, hoy y por siempre.

Que esas agujas del reloj se ablanden
como los relojes de Dalí
y tan solo me guíe este latir.

Plantar semillas de alegría
en un mundo donde nos educa el odio.
Que la exageración
no tiene límites
y es mi forma de expresión.

Nací libre, humano, rebelde
nací desnudo y arropado por el hombre,
y lo acordes saciaron mi hambre
y la sed y era calmada por el baile.

Me encadenaron y ya no pude bailar,
y me sellaron el estómago con ansiedad.
Pero la música no se pudo parar,
y cantó, militante, la vida: ¡libertad!

Exagero vuestra sonrisa,
porque cambia vidas.
Exagero cada pensamiento
porque ansío un mundo, una vida
hecha de poesía.
Que me atraviese esta calada espiritual,
mientras el jazz me excita
y recargo tinta a la pluma.

Sentir, siendo paz.
Sentir, respirando libertad.
Sentir, la inspiración de la Luna.
Sentir, el abrazo de la cuna a la tumba.
Sentir, sentir, sentir…

Observo como mis dedos se alargan
y se convierten en palabras,
cómo vuelan, cómo bailan…
Y es ahí cuando recuerdo
que he nacido para volar.

Que al aire no hay quien lo agarre
y yo, quiero ser igual.
Yo quiero ser ese aire,
que me desafía cada mañana al levantarme.
Yo quiero unirme a ti, aire.
Yo quiero unirme a ti, viento.
Porque tengo tus alas,
tengo tus mismas alas,
pero me las han sellado a la espalda.
Me las ha sellado a la espalda
esta sociedad podrida.