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Guitarra: Leon Olivetti

Naciste siendo mar y montaña, aire puro y fresco de cumbre.

Creciste como semilla de romero y te mantuviste fresco sobre la estepa árida del sur.

Aprendiste de los árboles cómo alzarte para ser hermano del Sol.

Cantabas a la Luna, sin saber que la Luna era yo.

Desempolvaste tu aroma hasta llegar a alcanzarme y embriagarme de presencia en tu plenitud.

Fuiste ungüento en mis heridas y calor en mi vientre, analgésico para mis derramamientos de sangre.

Quisiste buscar otros lugares.

Marcharte como migran las aves en busca de otro verano, lejos de este.

Jamás te gustó el invierno pero yo habité uno de ellos contigo. Entre madera de pino y fuego.

Ahora me da por recordarte así, orgánico.

Pero cuando volviste no trajiste la hermosura de otro espacio, ni siquiera flores para mi.

Volviste con las manos vacías y la mente ocupada.

Te rodeaban vientos y oleajes.

Y yo permanecí en silencio tratando de ser tu calma.

Pero mi calma no te bastó.

Te perdiste sin dejar estela de luz a pesar de que caminabas sobre las estrellas.

Siempre que te miro ahora veo a un ser inerte, de plástico.

Pero una parte de mi lucha contra eso, lucha por mantenerte vivo como antes.

Una parte de mi te recuerda porque no acepto tal realidad.

Porque solo puedo amar lo que eras u odiar en lo que te has convertido.

Dime cómo alcanzar ese equilibrio.

 

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·The Lola’s·

Se llama Lola y tiene historia
aunque más que historia es un poema.

Oh… querida Lola, mi tierna Lola,
inventora de niñoras y tesoras.

Primero te llamaron Dolores.
Luego fuiste la niña de azul en el colegio de monjas y estabas loca Paco.
Decían que  estabas siempre en la Luna y que un buen día quemaste tu casa, tu familia lloraba…

Quizás por eso lo de bala perdida, el destino se burla de ti, ¡qué triste vida, triste de ti!…

Ya siendo adulta cantabas saetas
y Lorca vio tu rostro reflejado en la alberca
entre torerillos y barberillos
entre la albahaca y la hierbabuena.

Las noches bailando siempre sola
hasta que “Paco venía a por Lola”
pero tu ya sabías que el no te quería
y que salía con otra.

Y es que ni con esas te perdías lo de Barcelona.
Única la manera de caminar y la soberbia en tu mirar.
Y la gente se preguntaba, por qué te vas, con quién vas, y qué andas buscando.
Y tu Lola caminabas sola por Barcelona buscando follón.

Al día siguiente todo era bajón, esperar el empujón…
La auténtica Lola Soledad metida en un cajón.

Por suerte siempre estaba tu padre para la resaca:
-Dime por qué tienes carita de pena,
¿qué tiene mi niña siendo santa y buena?
Cuéntale a tu pare’ lo que a ti te pasa,
dime lo que tienes reina de mi casa-.

Y tu llorabas, y llorabas y llorabas…

Ay… Dolores! Ay… Barcelona!

Hasta que de pronto cambió el guión;

fue cuando decidiste dejar el nombre de Dolores, por el de  pasión
porque de entre todas las flores, “el trigo eligió a la amapola”
y Manolo te sentenció: Dolores no, Lolita Lola.

Y la gente siguió la copla:

Lola, la gente te critica,
porque bebes, porque gritas
pero yo no he visto niña que menee la cadera como tu,
ni que beba pa’ olvidar
a esta puta sociedad.

Eres toda tu, torbellino de colores,
reina del temperamento,
la de la bata de cola, Lola.

Tu has podido sentirte sola entre un millón
pero no te has quedado atrapada en tu dolor, no.

Lola, tu con poco eres feliz a todas horas,
y llenas de luz todas las sombras.
Repartes la alegría que atesoras
y perfumas la vida toda sola.

Loooola, lolo lolo, Loooola.

Lola Flores_ 10 curiosas imágenes para recordar a la Faraona-m

Solo soy porque ella fue conmigo

Ella.
Ella me cambió la vida.
Lo cambió todo.
Cambió mi forma de ver la vida, de hacer las cosas, de entender las cosas.
Me aportó consciencia.
Me quitó miedos para poner otros.
Ahora madrugar no es tan pesado. Salto de la cama como cuando era niño y fuera de mi casa me esperasen mil regalos.
No me da vergüenza cantar por la calle mientras camino.
Como mejor, la comida digo, porque ella me enseñó a masticar las cosas con calma. Esto podría equipararse a casi todos los hábitos del día a día. Ducharme, estudiar, conducir, leer, pensar… Sí, su calma fue mi calma. Se lo agradezco.
Cambiar no es fácil, lo sé, pero ella bailaba a mi compás para corregirme y lo que antes no coordinaba ahora parece más sencillo.
Sencillez, si, podría definirla como eso, pero me quedaría corto.
Ella está loca, pero su locura atraviesa las paredes sin destruir nada. Es pensamiento puro, es muy inteligente. Lee mucho pero la inteligencia no es lo que aprende de los libros, es su instinto.
Ella domina su instinto.
Tiene principios, como todos, y muchos deseaba cambiarlos, al menos cuando estaba conmigo.
Eso me sorprende, creo que yo también llegué a cambiarla un poco, menos sus pasiones.
Sus pasiones, sus pasiones...

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Cíclica, revolucionaria y capaz.

Gracias a ti, mujer, por hacer de ese poeta
sentido y razón
de ser.

Gracias mujer, por hacerle llorar en versos,
quererse en bares,
por animarle a no dejarse vencer.

Gracias mujer, por superar cada uno de sus abismos,
con una sonrisa
y por quererle bien.

Gracias por convertir su pena en poesía
y por darte la oportunidad de sentir,
de sentirte,
más allá de él.

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Tempo

Me gusta el horizonte de los atardeceres
en silencio y a oscuras.

Me gusta convertirme
en poema
cuando experimento el encuentro ocasional
de mi soledad de las siete.

Me gusta que mis dedos conserven la temperatura
del exterior para cuando yo estoy en el fondo sumergida
en la contemplación de las agujas del reloj
en el paso fronterizo del segundero.

Me quedo con el reloj delante de mis pupilas
esperando que algún día se pare y deje de contar.
Me gusta esperar en la raíz amarga de la paciencia
porque estoy convencida de que el tiempo, algún día, frenará en seco,
dejará de palpitar su segundero y sabré escuchar el silencio de la eternidad.

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[Reflexiodando]

Hoy he desayunado café frío y tostadas quemadas porque he decidido pensar en el tiempo conceptual y no en  satisfacer mi hambre de resaca ni calmar mi pastosa sed arterial.

Después de soñar contigo mi mente se encuentra ocupada y consigue que mi cuerpo olvide sus necesidades básicas y que a mi yo racional le de igual.

Encuentro a la soledad en este día de lluvia tras la ventana y sin pensarlo he abierto de par en par cada cristal para que se cuele en mi mañana. Quiero mimetizarme con el invierno de la ciudad. Quiero ser banco mojado, papelera vacía, botella de cristal… Quiero darme este momento existencial, cuando nadie me piensa, para pensarme sin prisa y sin saborear.

Es algo extraño. Anoche, todas las preguntas y movidas de trago no me dejaron dormir y ahora que son casi las tres ya se han desintegrado como las tostadas en mi estómago gracias a la acidez del café. Estoy bien, o eso quiero creer, pero me olvido tan pronto de las cosas… ¡Por eso me es muy difícil serme siempre fiel! ¡Aunque suene a tópico no soy como ese tipo de mujer!

Solo me ha bastado un cigarro, el portátil, y las variaciones de guitarra de Tárrega para despertarme de buen humor y ponerme a escribir esto del tirón. De cuando en cuando leo, medito y bailo hasta el baño tras beber cada tanto dos de agua de litro pero ahora tengo frío. Mejor voy a cerrar las ventanas, a ponerme de nuevo el pijama y a mirar a un punto fijo.

Alucino. Hacía tiempo que no vivía tan inspirada de continuo. Creo que mientras invento las respuestas ellas solas se condensan en la copa de vino.

Me repito, o de nuevo es culpa de la comida, el arroz congelado indio.

Seguro que tan pronto como cierre los ojos acabará el ciclo aunque… Me cuesta dormir la siesta cuando ahí fuera parece que empieza la escena en la que la abuela barre el jardín mientras la lluvia le peina. Oh, esa escena.

Basta. Ya he gastado mucho tiempo consumiendo y cultivando, consumiendo y cultivando. Voy a quemarlo todo y voy a tapiar las puertas. Si, eso es lo que haré. Voy a salir  y voy a ser yo la que arda en la noche y toda Rávena verá como, de nuevo, el frío quema.

Cerca de los 0 grados.

Dicen que unas manos frías son un corazón caliente pero nadie sabe lo que le ocurre al corazón cuando las manos se congelan…

Aunque creo que yo sí.

angela-davis-2

Penumbra

Mientras unos pretenden en vida
explicar el sentido del amor
busco yo, esperanza perdida,
lo que en pieles muda con dolor.

Siendo la añoranza compañera
de la noche ella fiel esclava
escribo, pues lamento más me dura
cuando el poema en mi se clava.

Intento definir esos conceptos
sondada en un manantial de llanto
y divagan todos los lamentos
cuanto más alejo ese quebranto.

Encuentro ahí ya moribunda
el alma que se me estremece
siendo la belleza transformada
y en mis ojos no aparece.

Tanto efecto tiene la razón
que con gran peso lleva la verdad
cuando lo que quiere el corazón
es huir, desmentir la gravedad.

Es por esta, mi ansia más voraz,
que me persigue y atormenta
que busco, perdida esperanza,
pieles que al dolor inquieta.

¡Oh, amor, sordo, mudo y ciego
para ti toda indiferente,
aléjate, haz de mi apego
ser de velo inexistente!

Olvida lo que una vez fuimos,
vete o vuelve a desunirnos
yo ya conozco todos los abismos
y todos en vida cotidianos.

por-herb-ritts

 

 

“Elle est inlassable”

TERCER MOVIMIENTO

En los días de constante abatía, de balanceo oculto.
Mi propio pesar por el mundo acaba por resignarme…

Dolor agudo.

Matanza impuesta.

Justicia
agitando
los corazones
roca
de las almas
muertas.

Bocas
calladas
con el veneno
de la duda
en la punta
de la lengua.

Ojos
gritando: ¡SOCORRO!

Silencio incómodo
en tenor
por temor de
entender al otro.

Condena
por el pensamiento
impropio,
van creciendo necios,
van probando cacho.

Tiempo
dividido
en parámetros
de lógicos
no vivos.
El esclavo
cuenta
los minutos,
el hombre libre no.

Sed de llanto ajeno.
Mi abuelo nunca llora.

Ya pocos se desatan y bailan con farolas.

la farola 1959

La esquina del guardia. Elda 1959.

 

Me re-sueña

Mentiras.

Mentirías si supieras la verdad.

La incómoda verdad que no encaja con tu idea sutil
de mundo
y se parece más a uno de mis poemas difusos como bien podría ser este:

Mentiré cada día

si de eso vive mi alma

no me quedan más agallas

que las de auto-convencerme.

Capturo el momento

que tengo presente

y lo cambio tan pronto

como llega a la mente.

De ahí el Caos.

Cosas a las que llamo caos porque se caen de los muebles sin tocarlas. Por eso te miento,

te miento porque…

Me odiarías si supieras la verdad.

La verdad es que estoy fuera de ti. Soy solo un esqueje de lo que quedó de nosotros que busca crecer de nuevo, renacer y trato de engañarme para que no lo creas.

Me miento. Miento a todo mi ser, a mi mente, a mi cuerpo. Soy una cobarde en mayúsculas que no ha sabido reconocerlo. No he sabido decirte que mientras el mundo sigue siendo potencialmente movido por una fuerza a la que unos llaman Dios y otros llaman física, yo estoy parada a las puertas del infierno esperando mi penitencia, rezando a esas cosas que se caen de los muebles ellas solas esperando a que llegue pronto ese alguien para ofrecerle el testigo de este caos como entropía como lo hizo conmigo el miedo.

Miedo.

Fue por miedo que me aleje de todo para encontrar la nada y luego esta me preguntó: ¿porqué vienes a mí de espaldas?

Ahora toda nada me tiene agarrada al cuello, este es mi contrapaso.

Solo soy libre dentro de mi pecho donde no me expando ni imploro decoro, solo busco la calma en este concierto de emociones y algún día podré cantarle mi nana a esa niña pecadora que buscará salvarse de tu idea sutil de mundo para crear la suya propia, re-soñando las utopías.

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PAURA

Atrás
quedaron ya
las viejas creencias
sobre los dioses,

hoy
la égida,
se contempla
desde el otro lado.

Lejos del pasado
estas (creencias)
se alzan hacia arriba
vistas desde el suelo
y no desde la Olímpica.

La verdad,
por el contrario,
precipitó desde la cima y
se hundió con la respuesta
disuelta en el fango.

Desde entonces
los pies no tocan tierra
cuando es ocaso,

la voz,
se vuelve océano
las sílabas, silencio.

Los oídos agudos pitan,
no conocen a las musas
no escuchan sus cantos.

Las manos
no entierran tesoros,
sino que
los descubren todos
y todos en vano.

A tientas de salvaros,
os volvisteis locos.
Cobardes humanos,
cobardes todos.

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